La gamificación aplicada al aprendizaje online está desvelándose como una herramienta muy efectiva para implementar en los sistemas de formación por su capacidad para crear retos y situaciones de la vida real en entornos seguros.

La utilización del “juego” como motivación para el aprendizaje se ha utilizado siempre en edades tempranas pero se ha estigmatizado en la edad adulta. Esta revalorización del aspecto lúdico se debe a que realmente contribuye a desarrollar nuestra creatividad y a fijar mejor el aprendizaje debido al fuerte componente emocional. Además, gracias a nuevas tecnologías como las que desarrolla el equipo de Mooqia la capacidad de crear sistemas online de aprendizaje gamificado cada vez más eficaces está alcanzando nuevas cotas. Pero empecemos por el principio.

 

¿Qué es exactamente la gamificación?

La gamificación es la aplicación de mecánicas y técnicas de juego diseñadas para involucrar y motivar a las personas a lograr ciertos objetivos. Se trata de utilizar la predisposición del ser humano para jugar aplicado en cierto contexto como puede ser una plataforma de formación.  En todo juego existe un sistema de esfuerzo-recompensa, un premio a obtener al alcanzar cierto objetivo. Se trata de ganar, guiado por unas normas determinadas para el correcto funcionamiento del juego.

Gamificación y aprendizaje

La gamificación proporciona un método eficaz para mejorar el aprendizaje. Esto es a causa de ciertas características inherentes, aquí os dejamos tres:

 

  • Proporciona a los alumnos un sentido de logro, consecución de objetivos y competencia amistosa: la gamificación genera un ambiente de aprendizaje dinámico y ayuda a los alumnos practicar situaciones de la vida real, y a lograr superar retos de forma individual o colaborativa en un entorno seguro. Esto lleva a una experiencia de aprendizaje más comprometida, generando confianza en sus capacidades y facilitando una mejor retención de conocimientos y desarrollo de habilidades psicológicas de éxito.
  • Crea una experiencia de aprendizaje atractiva: El alumno puede experimentar la “diversión” durante el juego y aún así medir si su nivel de compromiso es alto. Una buena estrategia de gamificación con altos niveles de compromiso dará lugar a un aumento en el recuerdo, la retención y sobre todo la fidelización.
  • Se estimula a los estudiantes para avanzar en el contenido, motivando la acción, y, finalmente, influye en la capacidad de toma de decisiones en situaciones de riesgo. La idea subyacente es que el aprendizaje gamificado tiene que atraer y retener al usuario mediante desafíos. Debe generar participación y feedback y, por último y muy importante, tiene que estar bien dirigido a los objetivos de formación que el programa educativo ha diseñado.

 

En futuros post explicaremos técnicas de gamificación de contenidos formativos para organizaciones. Sin duda, una mejor experiencia de aprendizaje es el mejor catalizador para el cambio, lo que tiende a generar  un aumento del rendimiento de las personas que conforman una organización.

¡Un saludo!