Todos tenemos hábitos programados a lo largo de nuestra vida que repetimos en modo piloto automático sin cuestionarnos si es o no un positivo. Todos ellos influyen en nuestra vida diaria y están determinando el éxito en muchas facetas de nuestra vida. Por ello en Mooqia vamos a describir algunos de los hábitos físicos y mentales más recomendados:

1. Levantarse temprano

Tal vez no es algo placentero, al menos a priori. Uno de los mejores hábitos para mejorar la productividad es madrugar ya que no hay forma mejor de aprovechar el día y sobre todo nuestro organismo está diseñado para funcionar a mayor rendimiento. Mejorar la productividad desde primera hora es la mejor opción para tener un día realmente provechoso

Existen, además, numerosas evidencias que prueban que ser madrugador tiene cuantiosos beneficios para nuestro organismo:

Para el sistema inmune: el aprovechamiento de la luz solar es más y mucho mejor, la exposición temprana al día, activa diferentes procesos celulares en nuestro organismo (como la síntesis de la vitamina D) lo que impulsa el trabajo de nuestro sistema inmunológico.

Aumenta nuestra felicidad: Diferentes estudios empíricos muestran este resultado, como el estudio publicado en la revista “Emotion” de la Asociación Americana de Psicología que demuestra como las personas que tienen como costumbre levantarse temprano, se sienten más satisfechas con su vida diaria y son más eficaces, además de aprovechar mejor las oportunidades que les surgen. Todas estas circunstancias aumentan la autoestima y la felicidad de las personas que tiene el hábito de levantarse pronto.

Mejora en los ritmos circadianos: levantarnos temprano hace que el sueño sea más eficaz, siempre claro, que además nos acostemos relativamente pronto, suficiente como para dormir entre 6 y 8 horas. Los ritmos circadianos preparan biológicamente al organismo para funciones de máxima importancia, que coinciden con la luz solar. Si tenemos una fase retrasada del sueño y algunos procesos biológicos se activan cuando aún estamos durmiendo, ciertos procesos biológicos se activarán cuando aún estemos en el reino de Morfeo.

 

2. La alimentación, concretamente el desayuno.

La alimentación es otro de los factores que influyen para la mejora de la productividad. El desayuno es la comida más importante, ya que va seguido de muchas horas de sueño en las cuales no ingerimos nada.

Una vez despertamos necesitamos aporte energético para reactivar muchas funciones cerebrales que están adormecidas.Los nutrientes básicos para cumplir con este objetivo son las vitaminas, hierro, zinc y el calcio entre otros minerales. Un desayuno completo y equilibrado va ligado a un mejor rendimiento físico y psíquico.

Ya sabes, no basta con un vaso de leche calentito.

3. Realiza ejercicio físico

Hacer de forma regular y sistemática una actividad física ha demostrado ser una práctica muy beneficiosa en la prevención, desarrollo y rehabilitación de la salud, a la vez que ayuda a generar disciplina y a ser más efectivo en la vida cotidiana.

El ejercicio físico, ya sea de corta o larga duración, contribuye a establecer un bienestar mental, mejorando la autonomía de la persona, la memoria, rapidez de ideas, etcétera, y promoviendo sensaciones como el optimismo o la euforia, al tiempo que se mejora la autoestima de las personas, lo que produce beneficios en diferentes enfermedades como la osteoporosis, la hipertensión o las crisis diabéticas.

Todas las actividades encaminadas a mejorar la forma física (por ejemplo, tras un período largo de inactividad), deben realizarse de manera progresiva. Cada deportista debe analizar las demandas de su deporte de elección antes de decidir su plan de entrenamiento.

Lo importante es ponerse a ello cuanto antes y desarrollar el hábito deportivo.

Esta energía  que vamos a generar gracias al ejercicio es la que precisamos en la jornada laboral. Además, mientras hacemos ejercicio solo estamos centrados en esa actividad, en nada más, lo que nos ayuda a desconectar. Para mejorar la productividad es necesario también tener momentos en el día para nosotros mismos. El cerebro también necesita descansar y sus momentos de esparcimiento para estar al 100% de rendimiento.

4. No seas esclavo de tu agenda

Uno de los hábitos más importantes para mejorar la productividad es tener controlados los tiempos y nuestra agenda. Tener un horario planificado sobre las actividades de la semana. El desorden solo va a generar que perdamos tiempo en actividades que no lo requieran y que luego nos falte en aquellas que si precisan de nuestro tiempo.

No sirve la multitarea. Significa cerrar todas fuentes de distracción cuando realices una tarea, Email,, navegador, mensajería móvil, etc. Te ayuda enfocarte y realizar la tarea más rápido. Sólo una tarea a la vez. Oblígate también a hacer una semana de ayuno de medios. Evita la tele, la lectura de no ficción (periódicos, magazines, internet etc). Vas a notar que tendrás un montón de tiempo disponible. Nunca tengas un reunión sin una agenda clara. Si alguien sugiere una reunión, haz una petición por una agenda de la reunión.

5. Aprende a priorizar

Debemos priorizar que parte de nuestro trabajo es más o menos importante o más o menos urgente. No todos los encargos tienen la misma importancia. Por ello, debemos realizar aquellos trabajos que exigen mayor concentración y más importancia primero y para aquellos trabajos de menor importancia y que se realizan de una forma más automática para el final. No procrastinar es clave para realizar las tareas en el momento adecuado.

Espero que estos hábitos sean de utilidad para ti. Un saludo!