Aunque el enfoque de la formación y el aprendizaje ha cambiado a lo largo de la historia, siempre ha existido un mínimo común y es que siempre ha sido colaborativo y social. Inevitablemente, aprendemos colaborando con otros en cualquier tarea realizándose así una transmisión de conocimientos.

El aprendizaje es siempre una experiencia, lo demás es información” Albert Einstein.

El aprendizaje no termina al finalizar las clases.

Esta declaración es cierta también cuando hablamos de la formación de los empleados de una compañía. Los empleados están generalmente cómodos tanto enseñando como aprendiendo con sus compañeros y no abandonan su aprendizaje incluso al terminar su jornada. Recientes informes relacionados con temas como elearning empresarial, social learning y coaching revela que no solo la formación oficial de la compañía sino también la social (entre compañeros) es  reconocida por las compañías como una gran oportunidad. Según un estudio de Brandon Hall Group, en los últimos años las empresas han puesto el foco en este tipo de aprendizaje social, incrementándose radicalmente.

Pero, si el aprendizaje social siempre estuvo ahí, ¿por qué ahora está en el foco de las empresas? La respuesta está en la tecnología. Ahora tenemos las herramientas para hacer frente a los desafíos más comunes sobre el aprendizaje social en el lugar de trabajo: seguimiento, reconocimiento, estadísticas, seguridad…

¿Qué beneficios pueden conllevar para las compañías la utilización de estas tecnologías del aprendizaje?

Estos beneficios recaen sobre procesos centrales en cualquier empresa como la selección de talento y la formación y desarrollo de las habilidades de los empleados y además estos avances son medibles y tienen beneficios cuantificables. Aquí algunos de ellos:

  1. Se acabó la pérdida de tiempo esperando para ser formado. Desde el momento cero el nuevo empleado va a tener acceso a un entrenamiento individualizado y tutorizado de forma automática
  2. Reducción de los tiempos de aprendizaje. Según estudios empíricos llevados a tal efecto, se ha comprobado que los tiempos de aprendizaje pueden ser reducidos entre un 40% y 60% si se ofrecen soluciones de e-learning. Esto genera unos pilares para que los nuevos empleados puedan desarrollar relaciones entre compañeros con mayor conocimiento sobre la compañía.
  3. Mayor flexibilidad. El e-learning ofrece una mayor flexibilidad respecto al método convencional de la clase en el aula pues no es necesario el estar programando cada vez la logística que conlleva cualquier otra acción de formación en la empresa (búsqueda / reserva de locales apropiados, selección de los empleados a formar, contratación del profesorado, evaluación, etc.), sino que una vez comienzan las formación, los alumnos pueden recibirlo en cualquier franja horaria, según el tiempo de que disponga y de los objetivos que se haya fijado.
  4. Aumento de la retención. Según estudios experimentales, la información asimilada en procesos de e-learning son retenidas un 25% más que si se utilizan soluciones convencionales de formación presencial.
  5. Reducción de costes. El e-learning puede llegar a ser hasta un 30% más barato que la formación convencional en el aula, de donde no podemos sacar la conclusión que el e-learning haya de sustituir por completo una formación convencional presencial, pues se trata de metodologías de aprendizaje muy diferentes, de tal manera que se suelen complementar. Según la revista Training, casi dos tercios del presupuesto que una empresa invierte en formación se gasta en el alojamiento y el transporte de los empleados al lugar donde tiene lugar el programa de formación.
  6. Formación individualizada pero social. Los cursos de e-learning ofrecen la gran ventaja de poder ser personalizados pero además estar en contacto permanente con grupos de trabajo y compañeros mediante evaluaciones a pares, sistemas de comunicación y trabajo en equipo y desarrollo de proyectos online.
  7. Seguimiento exhaustivo del proceso de formación. En el caso de las empresas: una enorme ventaja de cualquier acción formativa de e-learning es la posibilidad que tiene la dirección de recursos humanos de seguimiento general de todos y de cada uno de los empleados, hasta el más mínimo detalle, en el proceso de aprendizaje: número de veces de conexión así como fecha y hora, ejercicios realizados, páginas vistas, grado de satisfacción de los empleados con cada curso, etc. En  resumen, como cada vez que un empleado accede a un curso va dejando huellas electrónicas de todo lo que va  haciendo, la evaluación de tal cantidad de datos ofrece unas posibilidades de seguimiento desconocidas con otros medios.

Un saludo y feliz semana!