En 2014, una encuesta de Gallup reveló que tres de cada cuatro trabajadores norteamericanos se sienten poco integrados en sus respectivos trabajos. Esta falta de integración en sus objetivos laborales diarios tiene un fuerte impacto en la productividad y Gallup cuantifica este impacto en unas pérdidas para las compañías estadounidenses de entre 450 y 550 mil millones de dolares derivada de la disminución de productividad que provoca tener empleados desmotivados y poco alineados con la estrategia corporativa.

 

Las compañías reconocen estas pérdidas derivadas de la falta de integración de sus empleados. Para fomentar un capital humano comprometido, muchas compañías han implementado programas para aumentar la comunicación entre empleados, de forma horizontal y vertical con el fin de crear una positiva atmósfera de trabajo.

 

Siendo estas estrategias encomiables, las nuevas tecnologías están cambiando el paradigma del aprendizaje y la comunicación, siendo excelentes sistemas para reenganchar al empleado desmotivado y las plataforma de formación online son buena prueba de ello.

 

Cerrando la brecha de habilidad mediante Microaprendizajes:

 

En el hipercompetitivo día a día laboral, las tecnologías y las habilidades necesarias para ser competitivo cambian a gran velocidad. Comprensiblemente, muchos trabajadores tienen problemas a la hora de adaptarse a esos cambios, lo que les conduce a una suerte de desconexión. Y cuando un trabajador siente que no puede realizar adecuadamente sus tareas, el o ella pueden acabar frustrados. En última instancia, dejará de intentarlo y acabará por sentir que no aporta lo que debería.

 

A través de un programa de formación online, el empleado puede aprender a dominar ciertas competencias de un modo mucho más eficaz y, por que no decirlo, divertido. No es necesario asistir a un programa presencial rodeado de personas que no tienen estrictamente la misma brecha de habilidades, sino que tiene un programa flexible que se adapta como un guante a sus requerimientos. Un programa de formación online no absorbe jornadas enteras frente a la pantalla, sino una metodología certera y específica, microaprendizajes, que le hagan avanzar a paso ligero y sólido.

 

Según un reciente estudio realizado por Software Advice a 400 empleados a tiempo completo, la mayoría de ellos era partidario de formaciones a profesionales mediante una plataforma online. Nuestra mente está preparada para absorber y retener conocimientos en pequeños tramos, por eso un programa online con una metodología específica de entrenamiento es el modo preferido de los trabajadores para actualizar sus habilidades sin restarles tiempo para las obligaciones diarias.

 

Así que la idea fundamental es que debemos utilizar metodologías de aprendizaje digital específicas para cada público objetivo, ya sean empleados, clientes, socios de canal, etc..

Veamos algunos de los puntos en los que suelen errar algunos sistemas de elearning:

 

  • Diseño escasamente motivante de los contenidos (desactualización, contenidos demasiado genéricos que no aportan nada nuevo, escasa o nula presencia de elementos interactivos, etc.).
  • Imposibilidad de descargar el contenido en versión imprimible.
  • Ausencia de feedback por parte del administrador de la formación
  • Carencia de actividades que sean realmente desafiantes para las necesidades que presenta el alumnado.
  • Escasa personalización de los contenidos, modo marca blanca.
  • Baja usabilidad del sistema.
  • Fallos técnicos y demora en la resolución de incidencias.
  • Facilitar estadísticas de avance al alumnado para que pueda ver su recorrido.

 

Así que sabiendo esto, ¿qué principios deben imperar a la hora de desarrollar una metodología de aprendizaje?

Aquí unos puntos clave:

 

  • Permitir una auténtica personalización de la formación, es decir, que los contenidos se ajusten a las necesidades del individuo y que la plataforma sea lo suficientemente versátil como para ofrecer las herramientas que el alumno necesite.
  • Fomentar el feedback permanente hacia el alumnado proporcionándoles estadísticas con valor real sobre su crecimiento.
  • Reducir a 0 los tiempos de respuesta del formador.
  • Desarrollar contenidos que sean multidispositivo. El futuro es móvil también en la formación.
  • Incorporar simulaciones que permitan poner en práctica los conocimientos adquiridos.
  • Dotar a la experiencia de aprendizaje de sistemas gamificados que contribuyan a incrementar la motivación y el grado de desafío.
  • Crear dinámicas de comunicación eficaces, como chats, foros, trabajos en grupo, evaluaciones a pares y colaborativas.

 

Estos axiomas, aunque muy básicos, pueden servir de referencia a la hora de generar un contenido formativo online y esperamos que sirvan de utilidad. ¡Un saludo a todos!