La sociedad del conocimiento exige que las personas desarrollen nuevas habilidades y competencias para adaptarse a un mundo en continúo cambio, para ello es necesario adquirir o fortalecer habilidades como: inteligencia social, pensamiento flexible, computacional y colaboración virtual entre otros.

Los formadores están desarrollando nuevos tipos de comunicación, y aprovechan cada día más las herramientas tecnológicas como son: videos, foros, blogs, podcasts, entre otros. También utilizan actividades interactivas y gamificadas para medir el impacto de su formación en los usuarios.

Una de las metodologías de aprendizaje online más utilizada y populares es el MOOC. Un MOOC (Massive Open Online Course) es un Curso On-line, en Abierto y Masivo. En pocas palabras es un curso a distancia, accesible a través de internet donde se puede apuntar cualquier persona (los hay grauitos y de pago) y prácticamente sin límite de participantes.

Nuestro equipo de consultores y profesionales proporcionan los medios técnicos y metodológicos para su producción y gestión. Hacer un MOOC no es fácil. Hacer un buen MOOC es todavía más difícil.

Como nuestro experto en producción audiovisual, Pedro Rufete afirma: “La clave de conseguir un  excelente y efectivo MOOC está en su diseño estratégico y requiere un trabajo intenso de pre-producción. La mayor parte del esfuerzo se destina al diseño, selección y creación de los contenidos y también a la elección del formato audiovisual. Tenemos que fijar con exactitud como va a realizarse el proceso de enseñanza-aprendizaje. Como en cualquier otro proyecto de comunicación (desde una película hasta un anuncio publicitario), si la pre-producción está bien realizada la producción, va a resultar muy fluida”.

No hay un único modelo a la hora de producir un MOOC, aunque si existen recomendaciones sobre el material a preparar. Lo fundamental es entender perfectamente la necesidad del formador y adaptar nuestros medios a sus objetivos.

En resumen, existen tres principios fundamentales sobre los que asentar el futuro éxito de un programa de formación online MOOC:

1. Contenidos en vídeo con apoyo en otros formatos.
Estos vídeos deben estar específicamente diseñados para el aprendizaje on-line. El contenido tiene una predominancia del vídeo, complementado con otros formatos como texto, infografías, imágenes,  diagramas, etc.

2. Autoevaluación y actividades individuales y cooperativas

Otro aspecto clave de los cursos abiertos es la necesidad de mantener el interés y motivación de los alumnos, por ello es conveniente insertar actividades o exámenes inmediatamente posteriores a la visualización de los vídeos, con la finalidad de asegurar el correcto progreso del alumno a lo largo de los capítulos.

Generalmente encontraremos dos tipos de pruebas:

  • Pruebas automatizadas:  infinitas pruebas que se procesan automáticamente sin necesidad de intervención de corrección por el profesor.
  • Revisión por Pares:  los estudiantes deberán presentar un ejercicio y recibir, por ejemplo, otros ejercicios a corregir a cambio. Tienen que leer estos ejercicios y aplicar un sistema de clasificación y dar alguna información. Además, el profesor,  puede reforzar la evaluación discutiendo públicamente ejercicios anónimos o soluciones de que ilustren los puntos cruciales del ejercicio.

3. Feedback para el formador

Para que una formación MOOC logre sus objetivos, éstos deben ser medibles. Hay que analizar profundamente el impacto formativo sobre los usuarios.

En Mooqia, el tratamiento de datos es clave para proveer a las organizaciones formadoras de un información veraz y nuestra herramienta, Analytics, proporciona completas análiticas en tiempo real sobre la actividad del estudiante, su proceso de aprendizaje y su rendimiento. Esta herramienta de Big Data es utilizada para validar y rediseñar cada formación en función de su efectividad, permitiendo generar informes para rentabilizar cada programa y proporcionando  información dirigida a la toma de decisiones de las organizaciones formadoras.

 

La realización de MOOC´s y otras metodologías de aprendizaje online representan una oportunidad para avanzar en la cooperación, en el conocimiento en abierto, en la difusión de la formación y en el aprendizaje activo y eficiente a lo largo de la vid que involucre a los alumnos en la consecución de nuevos conocimientos.